El duelo de las amistades: por qué nadie te avisa de que vas a perder amigas cuando eres la única sin hijos del grupo
Nadie te lo cuenta. Te preparan para el duelo de una ruptura, para el duelo de un trabajo que se acaba, incluso para el duelo de mudarte de ciudad. Pero nadie te sienta un día y te dice: "oye, cuando tus amigas empiecen a tener hijos y tú no, vas a perder algo que no sabes ni cómo se llama."
Se llama el duelo de las amistades. Y si últimamente sientes que hablas con tus amigas de siempre y ya no os entendéis del todo, que las conversaciones se han vuelto más cortas, más de "ya te cuento cuando pueda" — no eres tú la que ha cambiado de repente. Es que estáis, literalmente, en etapas distintas de la vida, y eso pesa en la amistad más de lo que nadie te avisa.
Qué es exactamente el duelo de las amistades
No es que tus amigas te hayan dejado de querer. Es que la maternidad —o cualquier cambio de etapa igual de grande— reorganiza el tiempo, la energía y las prioridades de una persona de arriba abajo. Y tú, que sigues en la etapa anterior, te quedas con la sensación de que la amistad se ha quedado a medias, sin que nadie haya hecho nada "mal".
Es un duelo real porque hay una pérdida real: la disponibilidad que tenías antes, los planes espontáneos, la persona con la que hablabas de todo sin tener que agendar una llamada con dos semanas de antelación. Y como no hay una ruptura clara ni un motivo que señalar, es un duelo que casi nunca se nombra — y lo que no se nombra, se vive más solo.
Las señales de que lo estás viviendo tú
Si te reconoces en alguna de estas, probablemente ya estás dentro de este duelo, aunque no le hayas puesto nombre todavía:
- Notas que en las conversaciones de grupo, buena parte de los temas ya no van contigo directamente y no sabes qué aportar.
- Te ha pasado sentir que tienes que "elegir bien el momento" para hablar con una amiga, cuando antes era simplemente descolgar el teléfono.
- Alguna vez has pensado "soy la rara del grupo" sin decirlo en voz alta.
- Echas de menos no tener que explicar por qué no quieres, o no sabes si quieres, tener hijos — y que la otra persona simplemente lo entienda sin más.
- Te cuesta encontrar mujeres en tu misma situación fuera de tu círculo actual, porque tu círculo actual se ha ido formando alrededor de otra etapa.
Por qué esto no significa que algo vaya mal contigo
Es fácil darle la vuelta y pensar que el problema eres tú: que deberías estar más flexible, más comprensiva, más disponible para adaptarte a los tiempos de tus amigas. Pero la amistad, como cualquier relación, se sostiene con reciprocidad — y cuando las dos partes viven realidades tan distintas, mantener esa reciprocidad cuesta trabajo real, no solo buena voluntad.
No hay nada que arreglar en ti. Lo que hay es un hueco: el de tener, además de esas amistades que quieres conservar, a otras mujeres que están viviendo lo mismo que tú ahora mismo — sin hijos, viviendo solas, sin tener que explicar por qué esa vida también es una vida completa.
Qué hacer con este duelo
Primero, nombrarlo. Que tenga nombre ya cambia cómo se siente — deja de ser "algo raro que me pasa a mí" para ser algo que le pasa a muchas mujeres en tu misma situación, aunque nadie hable de ello en voz alta.
Segundo, no forzar que las amistades antiguas cubran algo que ya no pueden cubrir del todo. Eso no significa dejarlas ir — significa dejar de pedirles que sean lo único que tienes, y buscar en paralelo a mujeres que sí están hoy donde tú estás: viviendo solas, sin hijos o con dudas sobre tenerlos, sin que haga falta explicarse.
Y tercero, buscar ese "en paralelo" de forma activa. No suele aparecer solo — las mujeres en esta situación no están todas en el mismo sitio físico, ni suelen cruzarse por casualidad en el día a día, precisamente porque su vida ya no gira en torno a los espacios donde se cruzan las madres (el parque, el cole, las quedadas de otras madres). Hay que ir a buscarlas.
Si esto que acabas de leer te ha resultado más familiar de lo que esperabas, es probablemente porque no eres la única — solo que nadie lo dice en voz alta. En El arte de vivir sola nos juntamos mujeres que vivimos solas, no tenemos hijos o todavía tenemos dudas sobre tenerlos, y que estábamos cansadas de ser "la rara" de nuestro grupo. Empieza con 7 días de prueba gratis y entra a conocer a mujeres que ya no necesitan que se lo expliques.
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